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Viernes, 22 de junio de 2018

El piscardo amenaza los prados sumergidos de isóetes de los lagos pirenaicos

Un estudio del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC), elaborado en el marco del proyecto europeo LIFE LIMNOPIRINEUS, en el que colabora el Parque Natural del Alt Pirineu, constata los efectos negativos del piscardo, un pequeño pez usado ilegalmente para la pesca, en los isóetes, unas plantas subacuáticas que forman prados sumergidos en lagos de alta montaña


Isóetes en la lago de Gàrgolhes
Isóetes en la lago de Gàrgolhes
Tres Estanys
Tres Estanys

Los prados de isóetes (Isoetes lacustris) de los lagos del Pirineo están fuertemente amenazados por la invasión del piscardo (Phoxinus sp.), un pez pequeño usado ilegalmente como cebo para la pesca de la trucha y que prolifera formando densas poblaciones. Así se desprende en las conclusiones del primer estudio realizado para evaluar el impacto de los peces introducidos en los isóetes de los lagos de alta montaña del Pirineo. Los isóetes son plantas ancestros de los helechos terrestres que volvieron a colonizar el medio acuático.

Elaborado por investigadores del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC) en el marco del proyecto europeo LIFE LIMNOPIRINEUS, y publicado en la revista 'Frontiers In Plant Sciences', el estudio alerta de la necesidad de implementar urgentemente medidas de gestión para preservar, no sólo los isóetes, sino la integridad ecológica de estos lagos, que son muy frágiles, y están protegidos por la Directiva Hábitats europea.

El estudio constata como la introducción del piscardo causa un gran impacto en la riqueza de la fauna y la calidad de estos ecosistemas. Es la primera vez que se estudia el efecto de este pez sobre los herbazales, ya que los prados subacuáticos se habían mantenido en buen estado en el Pirineo, a diferencia del norte y centro de Europa donde se vieron afectados a lo largo del siglo XX por episodios de contaminación regional.

Tras estudiar 10 lagos del Parque Nacional de Aigüestortes y del Parque Natural del Alto Pirineo en tres escenarios diferentes (sin peces, con trucha y con piscardo) entre los veranos de 2015 y 2016, los investigadores del CEAB han comprobado que en el tercer escenario los isóetes entran en regresión por la falta de luz disponible, la cual limita su capacidad reproductora.

El piscardo es el responsable de la falta de luz. Estos peces agotan el alimento presente en el agua y remueven el sedimento del fondo del lago para buscar más. Este hecho provoca el aumento de la concentración de nutrientes, y el crecimiento desmedido de algas y cianobacterias, lo que genera un desequilibrio y una pérdida de la transparencia del agua del lago. La falta de luz provoca, de este modo, que los herbazales de isóetes del fondo entren en regresión.

En este contexto, las plantas dedican todos sus esfuerzos únicamente a sobrevivir, y dejan de producir esporas y de reproducirse. Además, la desaparición de los isóetes también se debe a la pérdida de calidad y grado de compactación del sedimento. El efecto combinado de la falta de luz y el deterioro del fondo provocan el desarraigo de los isóetes y la pérdida de cobertura del prado. Es un problema de carácter general y conlleva una pérdida de la calidad ecológica global de los lagos, un efecto que es más acusado en lagos pequeños y poco profundos.

Aunque en los lagos de alta montaña no viven peces de forma natural, históricamente se han introducido diversas especies, como la trucha y, más recientemente, el piscardo. La introducción de peces añade un nivel trófico superior dentro de la estructura del lago, conduciendo a cambios ecológicos profundos. En el caso de las truchas, su presencia lleva a la reducción o, incluso, a la extinción de especies acuáticas nativas de invertebrados y anfibios.

La introducción de peces más pequeños como el piscardo tiene, además, un fuerte impacto en la biomasa de herbívoros, de zooplancton y del resto de organismos del lago, y provoca cambios ecológicos aún más importantes que los provocados por la trucha. Y mientras las truchas adultas se alimentan de piscardo, la voracidad de este lo lleva a alimentarse también de los huevos de su depredador, que acaba desapareciendo.

El equipo investigador considera muy difícil la restauración de los isóetes de los lagos en caso de desaparición, ya que la recuperación de los prados no sólo requiere la eliminación de los peces del lago, sino también la restauración de la calidad y propiedades del sedimento. Aun así, una vez restablecidas las condiciones ambientales naturales de los lagos, la recuperación seguiría siendo extremadamente lenta. La especie de isóete estudiado vive durante muchos años, pero su crecimiento es tan lento que la recuperación de los prados podría sobrepasar los 60 años.

El Parque Natural del Alt Pirineu es la zona de los Pirineos que actualmente presenta la proporción más alta de lagos donde, posteriormente a la introducción del piscardo, las truchas han desaparecido. Precisamente, desde este parque se han impulsado diferentes actuaciones con el objetivo de mejorar el estado de conservación de los lagos en los últimos años. En este sentido, además del trabajo conjunto con el proyecto LIFE LIMNOPIRINEUS, este 2018 se ha concedido una ayuda para llevar a cabo una prueba piloto para reducir la población de piscardo en el lago del medio de Tres Estanys, incluido en este estudio. Una actuación consensuada con la Sociedad de Pescadores local la Guingueta-Espot y el Ayuntamiento de la Guingueta d'Àneu, propietario de la montaña donde se ubica el lago.

Más información sobre el proyecto Life LimnoPirineus