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Instrumentos de planificación

Entendemos por instrumentos de planificación aquellos documentos normativos y de gestión que permiten ordenar los recursos naturales y culturales, integrándolos en el conjunto del territorio, así como regular las actividades que se desarrollan en un espacio natural protegido.

En Cataluña, la Ley 12/1985, de 13 de junio, de espacios naturales, establece el Plan de Espacios de Interés Natural (PEIN). Dicho plan puede considerarse el instrumento de planificación de toda la red de espacios naturales de Cataluña, y lo que establece tiene carácter vinculante para el resto de instrumentos de planificación. 

Dentro del PEIN se engloban los espacios naturales de protección especial, bajo las figuras de parque nacional, parque natural, reserva natural y paraje natural de interés nacional. Estos espacios cuentan con un régimen de protección superior, tienen una gestión compleja y requieren instrumentos de planificación y gestión específicos. Con este objetivo, la Ley 12/1985 establece dos instrumentos adicionales fundamentales: el Plan Especial de Protección del Medio Natural y el Paisaje y el Plan Rector de Uso y Gestión. 

El Plan Especial de Protección del Medio Natural y el Paisaje se formula con la finalidad de adecuar la ordenación y la gestión del patrimonio natural o de alguno de sus elementos (las especies, los hábitats, los ecosistemas, el patrimonio geológico, los recursos naturales, los paisajes naturales, los espacios naturales protegidos, etc.) de un ámbito territorial determinado. Tiene una vigencia indefinida y es equivalente al Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) que se aplica al resto del Estado en virtud de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del patrimonio natural y de la biodiversidad. 

El Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) es el instrumento que despliega y desarrolla el plan especial con el objeto de consolidar la protección del espacio natural protegido mediante una gestión adecuada. Para ello, concreta las directrices generales de gestión, los objetivos específicos y las normas de regulación de las actividades que se desarrollan en el espacio protegido, y establece las actuaciones y los usos compatibles en cada una de sus zonas. La vigencia máxima de un PRUG es de seis años.

Fecha de actualización: 07.09.2009